sábado, 30 de agosto de 2008

El día que dejé de ser nieto / Da sicuro ci veddiamo

Ciao Marianinna! Mamma mía, que dura fuiste! Fucilli, briscola e il generale Perone. Tuviste siempre la suma del poder porque así te lo dieron tutta la parentella: tus padres, tu marido y tus hijos: Turiru y Marietta; Tommaso; Luigino, Maria y Carmelo. Mandabas porque así te lo permitieron. Hace más de veinte años el insolente de tu nieto mayor te enfrentó y nadie, nadie lo toleró: porque cambiar la realidad?. No te vi más. Llegaste dos dias después de la muerte de Evita y por mas de medio siglo viviste en esta tierra hasta que este invierno se cansó de vos y te dijo basta!. Setiembre no quiso que festejaras tus 92.
Buon viaggio, Marianinna! da sicuro ci veddiamo !

viernes, 29 de agosto de 2008

La memoria del olvido

Mil veces estuve cansado de todo como hoy, pero hoy mil veces más. Tengo dentro de mi vacíos llenos de miseria y de fracaso: por eso prefiero esta noche rozar con el dorso de mi mano el rostro frio del olvido para que pierda su memoria y entonces recuerde todo. Eso quiero: un olvido que fluya eterno y sin memoria para que me recuerde tortuosamente y por siempre todo lo que hice mal. Y quiero más aún. Por eso, postrado y a la vez alzado con todas mis fuerzas inútiles me digo a mi mismo: sería bueno que siempre fuera tarde para tomar conciencia del hoy; pero no: el tiempo sobra. Vuelvo a sentirme derrotado por esa mezcla de recuerdos falsos que abandona premisas tontas, que suelta indiferente su manto morado de vergüenza y deja caer su piadosa mácula impía e impropia de tanto besar el suelo. Es injusto y es inmoral, ese sueño ausente que me tortura con un clamor de paz, condenándome a días eternos atado a la luz y sacudiendo mi letargo tortuosamente; ese sueño disfruta que me estoy muriendo erguido mil veces de pie. Y en un horizonte inventado se filtran anchos y sin caos los pasillos del sitio que nunca terminan bien porque la distancia los condena a eternizar su senda y cobardes agotan su andar olvidando lo que son. ¿Y porqué oigo muchos ruidos y no puedo escuchar el canto del silencio? ¿y porqué los colores son siempre grises para mí cuando destellan refulgentes para esa gente que aplaude? Si ellos lo ven y yo veo los veo que lo ven, estoy al margen de todos y poco me queda por andar. Sucede siempre y a la vez al pie del valle y en la cima del cielo. Falta menos. Ojalá me equivoque. Ojalá no.

jueves, 28 de agosto de 2008

Desde Chacras

Tan bizarro que probablemente cualquier enjuague imaginativo lo convertiría en creible. Veteranos, cada uno en lo suyo. Las investigaciones complejas en un país simplificado por una parte y los pliegues dolorosos de una guerra insólita y vergonzosa por otro lado. De raíces o etnias y de lenguas o dialectos muy diferentes unieron sus ganas de seguir hace más de tres décadas en un cruce casual en la San Francisco de Carter: nadie los separó. Hoy viven mansos y tranquilos el otoño de sus días quizás con alguna flor que anima a interrumpir un invierno inevitable.
Non accontentarti di sopravvivere, devi pretendere di vivere in un mondo migliore, non soltanto sognarlo!