jueves, 12 de julio de 2007

Fuiste mía un verano (Fuad Jorge Jury)

Lo vi hace dos o tres meses atrás revolviendo libros de saldos en una librería de calle Corrientes, BA, a la medianoche de un jueves, muy de casualidad. Me sonó una voz conocida, me dí vuelta y vi a un anciano tembloroso, baston en mano y sostenido por una chica. Por supuesto pañuelo en la cabeza que no hizo más que confirmar lo obvio.
Nada más. Con solo verlo me llevo por el tunel del tiempo a Nazareno Cruz y el Lobo en el Cine Echesortu, con mi tio Carmelo y su novia; Gatica El Mono; Juan Moreyra a escondidas porque "era prohibida"...por eso robé esta biografia de wiki:
Leonardo Favio es un reconocido artista argentino. Realizador de libretos, guiones, filmes, composiciones y canciones.
Nació el 28 de mayo de 1938, en la localidad de Luján de Cuyo, de la provincia de Mendoza; lugar donde se le nombró Fuad Jorge Jury.
Con sus películas ganó premios nacionales e internacionales, considerándosele un director de culto; exitoso y respetado. Por otro lado, ha sido homenajeado por multiplicidad de artistas, con canciones transcritas en más de catorce idiomas.
Infancia
Nació en un barrio pobre y complicado, donde soportó el abandono de su padre. Pasó gran parte de su infancia internado; conflictivo, siempre escapó o se le expulsó. Una serie de robos pequeños le llevó incluso a la reclusión carcelaria. Estudió un tiempo como seminarista y más tarde intentó alistarse en la Marina: duró poco y se marchó con el mismo uniforme que le sirvió para pedir limosnas en Retiro. Su madre, escritora de radioteatros, solía conseguirle "bolos" (pequeños papeles escasamente remunerados) en Mendoza; etapa en la que además comenzó a preparar sus primeros libretos.
Cine de culto
Favio se marchó a Buenos Aires. Trabajó de extra en la película El Ángel de España (1958), del cineasta peruano Enrique Carreras, y posteriormente —bajo el padrinazgo de Leopoldo Torre Nilsson, Babsy— comenzó su carrera de actor participando en filmaciones como El Secuestrador (1958) y Fin de Fiesta (1960), entre otras. Su dote de director nació con el cortometraje El Amigo (1960), contando ya con una obra a cuestas, pero inconclusa —El señor Fernández (1958).
Favio logró —además de éxito en la crítica— varios premios, tanto nacionales como internacionales. Reconocido como director de culto, fue parte de la segunda gama de directores que renovó el cine argentino, hasta entonces carente de habilidades técnicas y estéticas. Entre los cabecillas de este nuevo cine en los ‘60 estaba su buen amigo Torre Nilsson, Fernando Ayala y Fernando "Pino" Solanas.
En 1969 Favio estrenó El Dependiente, basado en un cuento de su hermano y coguionista Zuhair Jury —también director, autor e intérprete—. La película fue catalogada por el Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales (INCAA) de "exhibición no obligatoria", significando la supresión del apoyo oficial argentino hacia el filme.
Fue entonces cuando Favio, quizá motivado por las trabas económicas que el cine le estaba significando, decidió lanzarse sorpresivamente al canto profesional, cosechando un éxito que le permitió en numerosas oportunidades solventar gran parte de sus películas.
Éxito y fama por las nubes
De pequeño Favio aprendió a tocar guitarra, intercambiando clases por trabajo. Antes del reconocimiento solo cantó en reuniones íntimas, entre amigos y familiares. Su debut como cantante le llevó a la Botica del Ángel, a manos de Eduardo Bergara Leumann. Ese mismo día un ejecutivo de la CBS le propuso grabar un disco, resultando el primer single de Favio Quiero la Libertad, un gran fracaso. La productora entonces le aconsejó grabar Fuiste mía un verano y O quizás simplemente le regale una rosa; íconos de su primer LP, también titulado Fuiste mía un verano (1968). El disco resultó emblemático, constituyendo el más clásico de sus repertorios. Tras su participación en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, en Chile, Leonardo consolidó su fama internacional.
El éxito sofocó un poco a Favio. De una vida más bien tranquila como director, pasó a un mundo mediático, lleno de fanáticos y conciertos continuados; tanto le atochó la fama que llegó a encerrarse durante meses en su departamento. Luego de grabar su segundo LP – Leonardo Favio (1969)- y en pleno apogeo de su éxito como cantante, dejó los escenarios para dedicarse por completo a su película Juan Moreira (1973). Nazareno Cruz y el lobo (1975, sobre el radioteatro de Juan Carlos Chiappe) consolidó a Favio como director, siendo esta la película más vista en la historia del cine argentino.
Direcciones
Perón, sinfonía del sentimiento (1999)
Gatica, "El Mono" (1993)
Soñar, soñar (1976)
Nazareno Cruz y el Lobo (1975)
Juan Moreira (1973)
El dependiente (1969)
Éste es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más... (1966)
Crónica de un niño solo (1964)
El amigo (1960)
El señor Fernández (1958; inconcluso)
Guiones
Perón, sinfonía del sentimiento (1999)
Gatica, "El Mono" (1993)
El fantástico mundo de María Montiel (1978)
Soñar, soñar (1976)
Nazareno Cruz y el Lobo (1975)
Juan Moreira (1973)
El dependiente (1969)
Éste es el romance del Aniceto y la Francisca, de cómo quedó trunco, comenzó la tristeza y unas pocas cosas más... (1966)
Crónica de un niño solo (1964)
El amigo (1960)
Producciones
Nazareno Cruz y el Lobo (1975)
Gatica "El mono"
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Leonardo_Favio"

martes, 10 de julio de 2007

Zooaventures (quién-está-afuera-y-quién-adentro)

Adaptación al cambio.
De cierto os digo que AnimalPlanet® y NationalGeographif® me mostraron un mundo más impúdico que el que supe ver en mis primeros añitos atravesando los 70’s en las series televiciadas, repetidas y blanquinegras “Reino Salvaje” (con escenas increíbles de la sabana africana filmadas en California) o “Daktari” (con Clarence haciendo maravillas con sus ojitos) o “Tarzán” (hostigando a los negros del Bronx que en nada se parecían a los kenianos).
Aún así, el cambio está llegando y lo pude comprobar en una incursión al inhóspito Minizoo Falsístico, a 180 km. al sur en línea recta de mi Pismanta natal. Ahí vamos:
I. El mono Carayá, teniendo en cuenta de que a alguien se le ocurrió gritar a los vientos que es una especie en extinción prefirió mutar, sin pensarlo mucho en esto que ven acá. Dicen en http://www.misiones.gov.ar/ecologia que “Esta especie de mono y la otra conocida como "cai" o erróneamente "tití" sufren la caza sangrienta del hombre para vender sus crías. Estas nos pueden parecer muy atractivas como mascotas, PERO NO LO SON. Para poder quitar a la cría del cuidado de su madre esta tuvo que ser sacrificada a pedradas y de un tiro. La tenencia de especies silvestres esta prohibida.”

II. Los chivos Mala Onda, no tuvieron inconvenientes en mostrar su total enemistad con todo lo que tenga que ver con los humanos. Es csi como entrar a un macdónal: “La vendedora siempre tiene granos. El que limpia siempre tiene cara de culo. El “empleado del mes” SIEMPRE tiene cara de nabo y apellido raro. Cuando estas cagando siempre entran a limpiar el baño. Te atienden siempre con una sonrisa, aunque les debes chupar un huevo. Siempre tienen cambio, aunque le pagues con 100 dólares “La coca sin hielo es sin cubitos adentro, entendes retardada?” Dame mas mayonesa, rata!” (http://www.capitanup.com/?p=10)

III. A este pobre Ojote
–que no pocos tourists confunden con cóndores (¿?¿?)-
su terapeuta lo sacó de la depresión levantándole tanto la autoestima que se cree Dios,
pero no se da cuenta que con las alitas abiertas y detrás de un alambrado
se parece mas a su Hijo el crucificado.



IV. “¡¡Negra como tu madre!!” le gritaron a la chiquita, mientras le sacaba esta foto con el celular, como si ellas por ser unas sucias lanudas grises vayan a tener un mejor final: ¡pullover o muerte!. Más de una oveja negra en la familia es más honesta y sincera que sus hipócritas hermanas, o no? Y esto es lo que bajé de Internet: “He aquí una expresión que también me gusta mucho y que hoy compartiré con vosotros: ser la oveja negra. Aquí en España las ovejas normalmente son blancas, pero de vez en cuando sale una oveja negra, es decir, una oveja diferente a las demás.Si ese hecho lo extrapolamos a otros ámbitos fuera de las ovejas, como por ejemplo las personas, una oveja negra sería alguien diferente a los demás, alguien que destaca mucho sobre los otros, ya sea en sentido positivo o negativo. En una familia de gente inculta que odia leer y pasa horas y horas frente a la televisión la oveja negra sería alguien que le gustase leer, la música, el arte… Y en un grupo de amigos que les encanta salir de marcha, emborracharse, fumar, etc., la oveja negra sería el chico súper responsable que siempre se pide zumos en la discoteca y nunca se acuesta más allá de las 2 de la mañana porque al día siguiente hay que madrugar.En resumen, la oveja negra de un grupo es el que va al revés de los demás, el que no se deja llevar por la masa sino que tiene suficiente personalidad como para hacer lo que quiere o lo que le gusta sin que le importe demasiado lo que piensen los demás. Vivan las ovejas negras!(http://erasmusv.wordpress.com/2007/03/08/ser-la-oveja-negra/)

V. Hey cabrón, where are you from?? EL CHIVO QUE SE CONVIRTIO EN MUJER - UNA LEYENDA RURAL DE TERROR QUE GANO LA ATENCION DE LA GENTE Las leyendas urbanas son historias increíbles basadas en circunstancias posibles, generando dudas sobre si ocurrieron o no, resultado que les otorga cierta duración y a la vez despertando la atención y la curiosidad de quienes las oyen. Pero tales hechos terminan siendo considerados como leyendas cuando corroborarlos se hace tarea imposible, y a modo de ejemplo bien cabe el caso del chivo que se convirtió en mujer. Tanto en las localidades del norte de la provincia como en Villa Mercedes se habló mucho, días atrás, de un episodio insólito que terminó siendo una leyenda urbana, o mejor dicho una leyenda rural, pues el escenario en que habrían sucedido los hechos es el campo. En los comercios, en la calle e incluso en edificios públicos, la gente mencionaba: ¿se enteraron de lo que les pasó a dos cazadores? Y así comienza la historia: dos amigos habían salido de noche con el fin de cazar algún animal salvaje en la zona rural del norte de la provincia (algunas versiones ubican el asunto en cercanías de La Toma, otros de San José del Morro, incluso hay versiones que señalan el sur de San Luis), pero tras algunas horas desistieron al no hallar presa alguna. De repente se encontraron con un chivo, al que dieron muerte para no marcharse sin nada. En este punto aparecen también diversas versiones: una indica que los cazadores comieron en el lugar parte del animal, otra que le entregaron a un puestero la cabeza y las patas del chivo, y otra que lo guardaron completo en el baúl de su coche. Al volver a su localidad (para algunos Villa Mercedes, para otros La Toma, etc.), fueron detenidos por un procedimiento policial, durante el cual un efectivo notó que del baúl caían gotas de sangre, exigiendo que el compartimiento fuera abierto. Los cazadores le explicaron que se trataba de un chivo, pero al intentar mostrárselo, todos quedaron horrorizados ante la visión de una mujer masacrada: ¡el animal se había transformado en un ser humano!
Non accontentarti di sopravvivere, devi pretendere di vivere in un mondo migliore, non soltanto sognarlo!