lunes, 3 de marzo de 2008

Oración a los cielos de marzo ( Volare, oh - oh )

Te doy gracias Aerolíneas Argentinas por llevarme al destino que opté, a la hora de partida que pedí y por el precio que pagué. Oh, pájaros de acero, intrépidos, temerarios, vencedores de trombas despiadadas de cúmulus nimbus ! Loas a sus tripulantes! que no se despeinan ni se desencajan esa falsa sonrisa y simultaneamente les chupa un huevo u otra cosa -depende- del resto de los que compartimos la cabina presurizada! Salve! a los mensajes rutinarios, bilingues e inútiles al pasaje que después tienen que repetir uno a uno, asiento por asiento: "apagá ese Ipod, Mp4, notebook, Playstation etc. o como corno se llame"; "enderazá el respaldo de tu butaca o hablo en arameo?"; "cerrá la mesita rebatible o tenés que planchar?"
Que misterio divino buscan azafatas y comisarios de a bordo cuando clavan sus ojitos destellantes en cada una de nuestras entrepiernas, ¿solamente nuestra seguridad abrochada a un cinturón?
Me cago en las tormentas que no terminaron en febrero, amén !
Non accontentarti di sopravvivere, devi pretendere di vivere in un mondo migliore, non soltanto sognarlo!