
Son llamas que se consumen por fin: negro al fin.
Me canso de sobrevolar las hogueras ardientes: ya aquellos brazos ígneos, anónimos y pecadores no claman piedad a mi pasar.
Aun estoy peor cuando de tanto ardor comprendo que soy todo estigma. Entonces poso en lo alto y agito mis alas chamuscadas; entonces reposo en lo bajo y descanso en paz.
Busco el fin.