
Hoy es el día en que alguien ordena y mantiene mi cucha. Disfraz de por medio comparto un café con un intendente que no encuentra palabras para explicar porqué no paga; después un juguito de naranja con un asesor ministerial paranoico perseguido por mi sombra; más adelante comparto mi preocupación con un diputado por un artículo en el que propone cuestiones poco felices: todo es reversible: la habilidad del panqueque es admirable! A continuación practico malabares para llegar al crepúsculo logrando hacer lo que tenía muchas ganas: la máquina a full, 170 km y a saltar en el césped a metros del escenario.
21.40hs, haz de luz blanca apuntando un solo al teclado y vibrando con "Costumbres Argentinas". Estoy hecho por hoy.