viernes, 4 de julio de 2008

Oda al Vino (Omar Khayyam)


¿Por qué vendes tu vino, mercader?
¿Qué pueden darte a cambio de tu vino?
¿Dinero? ... ¿Y qué puede darte el dinero?
¿Poder? ... ¿Pues no eres el dueño del mundo
cuando tienes en tus manos una copa?
¿Riqueza? ... ¿Hay alguien más rico que tú,
que en tu copa tienes oro, rubíes, perlas y sueños?
¿Amor? ... ¿No sientes arder la sangre en tus venas
cuando la copa besa tus labios;
no son los besos del vino tan dulces
como los más ardorosos de la hurí?
Pues si todo lo tienes en el vino,
dime mercader: ¿por qué lo vendes?
Poeta, porque haciendo llegar a todos mi vino,
doy poder, riquezas, sueños, amor...;
porque cuando estrechas en tus brazos a la amada,
me recuerdas;
porque cuando quieres desear felicidad al amigo,
levantas tu copa;
porque Dios cuando bendijo el agua la trasformó en vino,
y porque cuando bendijo el vino se trasformó en sangre...
Si te ofrezco mi vino, poeta...
¡No me llames mercader!

amaneció gris pero fue sol


martes, 1 de julio de 2008

VID (odiado por todos)

Empezó -envuelto de necedad- cuidando el camino de las malas intenciones de su amigo y enseguida concluyó que honestamente no se llega a destino por esa senda: toda una tarde amaneciendo en vano; entonces exhibió sus llagas descompuestas ante la leve multitud solitaria su denigrante resaca arrojando al cielo los zapatos chuecos, sucios, desviados como su vida; en su piel de agosto solo sobran calumnias rutinarias, solo defectos de un celo moribundo que resumió el fin del desvelo gris, ficto, retráctil; y esa noche que no fue tal porque la daga aún estaba viva, le recordó al junco blando sudado y desnudo, a cada instante ardido, su dolor de nadar en mares de fuego ahogado vivamente en alcohol o algo más también; su espíritu estalló y la marea irritó su diestra y enterró la vid odiado por todos.

lunes, 30 de junio de 2008

una más;

Arrancó sin dudar, sin llorar y sin mirar todo ese atrás que como siempre quiso olvidar y no pudo, volcando esperanzas en la cuneta y frotando animoso los rostros rojos en el asfalto caliente. Resultó ser una marcha filosa de surcos trazados por otros tantos solos en compañía de un dolor indefinido y procaz. Tentaciones muertas que al nacer trepanaron su memoria negra. Evitó entonces desviar la vista al espejo para privarse de la imagen cada vez más pequeña de su último fracaso. Quiso mutar a una euforia desbordada e inútil, husmeando morbosamente la mentira tibia del desgarro. Cuando el ajado sueño, esmerilado de turbio pesar y sin razón partió su sien, logró finalmente comprender que su suicidio no sería solo uno: seis veces merecía morir para siquiera considerarse digno. Igual no perdonó nada por respeto al bastardo. Su fin fue el principio del Sol.

domingo, 29 de junio de 2008

todos tenemos nuestros sueños, la única diferencia es que algunos luchamos ...

Tutti abbiamo i nostri sogni,
l'unica differenza è che alcuni lottano,
e non rinunciano a realizzare il proprio destino
a costo di affronatre qualunque rischio,
mentre gli altri si limitano a ignorarli,
timorosi di perdere quel poco che hanno.
E così non potranno mai riconoscere
il vero scopo della vita.
Non accontentarti di sopravvivere, devi pretendere di vivere in un mondo migliore, non soltanto sognarlo!