jueves, 14 de agosto de 2008

el final tiene fecha

El frio no ayuda cuando las brasas abandonan su ardiente pasión. Confieso que cada domingo me siento en la vía despreocupado; me gusta sentir que viene y que avanza impertinente, voraz, directo hacia mí meneando retazos de furia contenida por la felicidad desgarrada a gritos; no para y no para y eso simplemente será la voz del olvido en segundos nada más. Poblado de dudas avanzo, suelto entonces el lazo inconciente y despotrico contra todos, esos que brindan por la falsedad de la estirpe; de pronto me paro turbado enfrente y enjuago con mentiras las lágrimas de esta noche que por instantes se hizo luz tenue y poco creible; incandescente mi alma se desnuda despreocupada frente al espejo opaco de la realidad que solo refleja mi sombra y que no es ni la mitad de lo que pretendí hasta el final que hoy tiene fecha: esto se termina para mi: no seré nada a poco de enterrarme; el primer puñado de tierra será mi reto.

domingo, 10 de agosto de 2008

El 44

Dicen que fue domingo a mediodía, frío y nublado; que fue el centro del mundo por algunas horas y que todo giraba a su alrededor. Dicen que las contradicciones primero lo llevaron a un mejor cuenco y que abandonó el cobijo que meció sus primeras formas; luego otras tantas lo hicieron vagar incierto de lecho a lecho, calentando y enfriando sin rencor. Dicen también que Cronos jugó con sus horas arrastrándolo de los cabellos por tiempos de tormenta y le simuló edades encontradas haciéndolo gozar de poder inmerecido y llorar pérdidas injustas. Dicen que dicen que guardó años de dureza, exhibió orgullo falso y valores inventados. Muy a destiempo advirtió que le mintieron cuando gritaron gloria! al cordón interrumpido: no fue así hasta muchos años después cuando verdaderamente y de cuajo se arrancó con dolor la inocencia llevándose pedazos de natura propia y ajena. Vivió una sucesión de veranos remotos acumulando siestas furtivas con distintos motivos y excitantes resultados que le fueron convocando hacia una imaginación de altura, ingenua, libre e inocente, que después cayó sórdida, recoleta, dura, reprimida; más gris y turbia. Cuando se dio cuenta que todo eso que decían no lo hacía feliz, detuvo su andar, salió del camino parejo y contorneado, y se echó a correr sin rumbo por el desierto, por el agua, por la montaña: llevando en sus manos apretadas el poco calor de una vida que se enfriaba hasta que encontró un espacio en donde abrirlas despacio aunque llorando en silencio de alegría. Desde entonces se creyó un simulador por convicción, tambien soñador errante y hasta algunas veces delirante al extremo de la provocación.Hoy teme de sí mismo: pudo hacer casi todo lo que quiso y lo inquieta creer que poco es lo que aún le falta. Creó y procreó, quiso y amó, adoptó y adoró, agonizó y sobrevivió, perdonó e hirió, convenció que del infierno se vuelve porque así lo hizo. El 44.
Non accontentarti di sopravvivere, devi pretendere di vivere in un mondo migliore, non soltanto sognarlo!