jueves, 23 de agosto de 2007

Canción del pinar

Quiero dejar todas las palomas
en el cetro de tu alma
y todo el beso en tus pies
que dejes de mirarme burlón,
se que te estoy dando poco, y mucho te pediré.
Se la nube sola en mi pradera,
seré tu querido verde, y serás sombra en mi mitad,
y si ves que mi verde se quema, llueve tu llorosa pena,
y el verde nuevo se hará.
Y que no te vayas un Febrero,
detrás de aquella bandada,
azabache hacia, el pinar,
Quiero ser también dueña del cielo,
y un pinar,
pero es preciso,
que me enseñen a volar.
Hazte sol cercano en la distancia,
hazte en el recuerdo un leño,
y quémate en mi interior,
no quiero tener más noches frías,
ni poder tan solo en sueños,
despertarme junto a vos.
Que tengamos alrededor nuestro,
quien borre nuestros nombres,
y mucha sombra por dar,
cuando lleguemos a la tierra,
únete conmigo en savia,
así haremos sombra igual.
(Jorge Fandermole)

martes, 21 de agosto de 2007

"De más está decir" (http://demasestadecir.blogspot.com)

JC, el bloguero, atina a justificar su presencia en el medio diciendo que "Por aquí se podrán ver cuentos y ensayos, fotos, bocetos y alguno que otro intento de animación. También contaré algunas cosas que me pasan, pienso y supongo. Espero que tengan un fin más útil que el contenedor de la basura." A bloguear, vamos a bloguear!!!

lunes, 20 de agosto de 2007

SI ME DICES QUE SÍ, PIÉNSALO DOS VECES.

Si por casualidad se topa conmigo vaya sabiendo que hay algunos errores en el sistema que ni reseteándome se van a borrar: No recuerdo nunca en qué lugar estaciono el auto cuando voy a un centro comercial o a playas de estacionamiento en donde quepan más de 20 vehículos; A veces lo peor es que me olvido donde está el estacionamiento!! Desconozco visceralmente cuál es la derecha y cuál la izquierda: cuando el mundo deja de ir para adelante, mi sentido de la desorientación profundamente desarrollado y a esta altura sin retorno indica básicamente un “para acá” o un “para allá”. Puedo comprar el mundo y llegar a la caja sin un peso o sin la tarjeta. No puedo leer manuales que expliquen el funcionamiento de cualquier electronic, hometheatre, celular, microondas, nevera o afeitadora, cuando están redactados en portugués, ingles, chino o sánscrito y mucho menos si están en español; ni qué hablar de las condiciones de la garantía o de la nómina de los domicilios teléfonos y horarios de atención servicios técnicos disponibles en Taiwán, Xihuatanejo o Siracusa. Nunca me acuerdo del nombre de los padres, de los hijos ni de los espíritus santos de mis amigos, mucho menos de esa trinidad de mis compañeros y ni que hablar de mis enemigos. Ante esta patología resuelvo defenderme así: Por los viejos, no pregunto (por las dudas de que se hayan muerto sin enterarme); por los hijos, pregunto “que tal esa cría?” (es un genérico de sexo y cantidad: vale tanto si es nena o nene o si es uno o miles) , “y tus chicos?”, deben estar grandes! (cuando hay ciertos datos básicos que rumbean a una respuesta lógica); y por los espíritus santos dependerá si la última vez que los vi estaban acompañados por brujas, perras o parkas. No puedo leer un libro que supere las 200 páginas y si pasa ese límite está condenado a ser leido en por lo menos un año. No puedo leer novelas, solamente cuentos. Las novelas que sean rigurosamente admitidas a mi lectura, resignarán a ser desglosadas en decenas de capítulos a mi criterio. No puedo ver pelis que duren más de 120 minutos. Lo más importante en la elección de un DVD o una cartelera de cine es su duración, después vendrán el contenido, los protagonistas, el director, el idioma, etc. No puedo cruzar un puente que tenga menos de 54,68 yardas de ancho, sin sentir que desparramo por el suelo y caigo al vacío arrastrado por la correntada de agua y hielo, o de lava ardiente mezclada con cenizas o de basura y afluentes. No espero parado como un idiota más de tres minutos en la entrada de un restaurante, pizzería, macdonal, ya sea que vaya solo o acompañado (bien o mal). No me gusta que me sirvan café en pocillo roto, cucharita sucia ni azúcar húmeda, ni que se mueva la mesita del bar donde me siento a comer. No me gusta el asado de carne jugosa. ( Algunas recomendaciones al momento de elegir - Dirección de Defensa al Consumidor )

domingo, 19 de agosto de 2007

x lo q c viene ... :)

Enseñales a los chicos a creer en los ideales, y que aquellas cosas que no se ven también son realidades. Deciles que el amor no se ve, pero se puede sentir, que la música tiene una explicación pero que las melodias salen del corazón. Enseñales a tener esperanzas: todos los días sale el sol. Y no le digás que sale porque existe una ley de gravedad o que el sistema solar se mantiene por una perfecta estabilidad de las fuerzas centrifugas y centripetas!!. Enseñales el respeto por las cosas simples y por la naturaleza. Enseñales todos los días a trabajar en un pequeño proyecto, diferente siempre Estimula su creatividad con sus juguetes y con otros juguetes que ellos mismos puedan crear. Enseñales a sonreír y siempre acaricialos, sean quienes fueran esos niños, porque no sabes en que pueden convertirse mañana, tal vez sean ellos quienes te den su mano amiga o te nieguen el saludo cuando menos lo esperes. Tal vez sean tu médico, tu amigo, tu asaltante, o tu juez. Enseñales que la vida es aprender a ser feliz y que la vida nos dará muchas alegrías, pero nosotros debemos darle también un sabor a la vida. Enseñales que debemos darle un poco de alegria a todas las cosas y que todo lo que llegue a nuestras manos o a nuestra vida, siempre debemos dejarlo mejor de lo que estaba cuando lo encontramos. Enseñales que cuando sean grandes deben querer y respetar a los futuros niños.

viento en popa


Vengo rodando la vida desde que aquella cocinera inconsciente del 9 de Julio, un 9 de Agosto, optó por exhibirme ligero de ropas, importándole un pedo mi estrepitoso alarido de oposición; desde que la Lela me abrazaba, me contenía, me protegía del mundo mientras yo soñaba que la casa era una nave en altamar y que solamente hacía tierra para salir a jugar; desde que algo me dijo dejaba de ser el único y que debía compartir el título, justo cuando empezaba a darme cuenta que la nave no era nave y que nunca había zarpado ni yo mismo; desde que alguien me creyó parte, socio, o más, cuando nunca quise serlo y lo peor fue que nunca me lo preguntaron; desde que me arrancaron como el fruto verde en lugar de dejarme que madure y caer por mi propia naturaleza: tiraron demasiado; que a mi vida llegaron de distintos mundos seres que son mi puente al futuro; desde que la Parka un día se llevó una partecita de mi vida y al tiempo regresó por mi, pasó volando demasiado cerca y como recuerdo me sopló un vientito muy frío; desde que me fui abriendo camino confiando, compartiendo, sumando, imaginando, desafiando y provocando. Fecho, a un septenio del tercer milenio me encuentro coincidentemente a un septenio de alcanzar el medio siglo. Es hora de empezar a elegir el epitafio.
Non accontentarti di sopravvivere, devi pretendere di vivere in un mondo migliore, non soltanto sognarlo!