sábado, 6 de diciembre de 2008

final irreversible

Arde el hielo en el vaso de humo. Sostengo su masa con las pocas fuerzas que me quedan, sobrecarga de flujos. Pesa como la suma de mil glaciares encendidos navegando al cadalso del mar profundo. No tolero más la recurrencia del falso suicida y dejo caer indiferente ese frio estado de la materia, uno tras otro ahogan deformidades. Entonces -abusando de su ignorancia, de su inocencia- enciendo la licuadora a mil y en cuestión de segundos logro el mejor batido!

viernes, 5 de diciembre de 2008

conservas, esa rancia estirpe

El frasquismo embotellado que arremete cuando de envases se refiere priva con su estrechez de pensamiento las virtudes propias de la sabia que le dio origen. Calla, calla si la tapa te han puesto, mamón. (Reflexiones amargas de una Alcayota inmadura y despechada)

martes, 25 de noviembre de 2008

Muriendo un 25

Cada uno de todos los días del año de todos los años que transito puede ser recordado como el día de mi muerte, mientras no lo viva y le quite oportunidades al final. Es como que cada día que pasa la muerte pierde una chance de hacerme suya y esa frustración la hace más irascible. Me puedo morir un 25 de noviembre de uno, dos, doce, veinte, pero no cien años. Será el 2009, 2010, 2020, 2028, pero no será en el 2108. Me pude morir este 25 de noviembre desde que empezó el día o también lo pude hacer en cualquiera de esos cuarentitrés 25 de noviembres anteriores. No me morí el 24 de noviembre de 2008, ni siquiera el 25 de noviembre del 2008 a las 20 horas. Me puedo morir todavía este 25 de noviembre y para eso la muerte se tiene que apurar porque le quedan menos de cuatro horas. Vengo practicando hace ya más de veinte años un asesinato con la fuerza de la mente pero no me sale; y eso que más de varios me han advertido que no le desee la muerte a nadie; será que no es mi fuerte acabar con la existencia de los demás por medio de la telequinesis pero parece ser que con otros funciona sino tendría que considerar estériles las recomendaciones de mis amigos para no forzar mis malos pensamientos. No prometo volver a intentarlo. Creo que disfruta conmigo viéndome desearla, deseársela o deseármela. Cuando sonríe, me preocupo. Cuando llora, la gozo. El día que llore y goce con ella, no estaré para contarlo.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Reflexiones lácteas

¿El que se quema con leche ve una vaca y llora? O será que “El que se leche con quema, ve una llora y vaca”; “El que se llora una vaca, ve leche y se quema”; “El que se quema con una vaca, ve leche y llora”; “El que llora con vaca, quema una leche y se ve “.No somos canes (o sí?), no nos condicionemos porque hace un siglo a Pavlov le salió bien la prueba de la campanita, la saliva y el perrito ruso cagado de hambre.
Conductismo con los sentimientos? las pelotas de Mahoma! En defensa de la vaca y la leche caliente creo que a veces te quemas tanto que tenés el paladar curtido; a veces no hay tantas vacas para llorar por siempre; a veces las vacas que ves no son lecheras y te das cuenta que lloras al pedo; a veces deberías sentarte a mirar la vaca mientras se enfría tu leche.
(De "Regresiones de un Lactante Adulto", Cap. V, Edic. EdipoRex)

martes, 11 de noviembre de 2008

Intimidades de una rata enamorada (traiciones de un psicólogo ratón)

Sesión del Lunes 10/11 - Consulta n* 21 - (falta firma en comprobante de coseguro - reclamar) "Me sentí transitar el peor de los mundos acosada por la bajeza de mis instintos; de repente padecí una sucesión de pensamientos confusos, pardos y contradicciones grises de especie y de género que cejaban la luz de mis últimos amaneceres en la cueva. Envuelta en ansias de ser una presa, una mañana de octubre me dejé raptar simulando burdas resistencias que no hacían más que poner en evidencia los calores acumulados. Así, empapada en sudor ajeno, remoto, desconocido, me sumergí incontrolable por convicción, por instinto, por roedor. Entonces amagué una falsa negativa mientras contorsionaba mi diminuto pensamiento rociado de viejos vicios, propio de carencias heredadas. Reí mucho, reí que no era poco. Cejé pudores, postergué venganzas, oculté miserias y volé." Diagnóstico: Sigue con una marcada tendencia a sobreestimar algún ejemplar de su especie que aún no se anima a identificar; abandona paulatinamente conductas esquizoides, pero gusta de la lujuria nocturna y se empecina en planear como murciélago. Cuesta no aventurarle un final suicida. Se aconseja continuar el tratamiento. (De L'arcòn du Mephist - http://el-arcon-de.mefisto.blogspot.com )

miércoles, 22 de octubre de 2008

DISTORSIONES TEMPORALES

Y trasciende el tiempo la vida la puerta la mano el amor (todo junto, así, sin comas que los condicionen). Y derriba el reloj la muerte la pared el vacio el odio (condenados a permanecer unidos). Y abre paso a su paso cegado por su ímpetu, inconciente, salado, avasallante, rojo, irrumpe imprevisible y no concibe límites. Llega entonces por fin, se monta en el futuro y cabalga con furia y desenfreno propios del jinete apasionado por domar la más salvaje de las bestias. He ahí toda su argucia, sus dones, sus dotes, su empeño y su imaginación para que el fluir de las horas no sea más que un pícaro guiño de aprobación. Esa avanlancha de euforias encontradas paradojicamente detiene al mundo; disfruta el placer del placer y vuelve a arrancar pero ahora el devenir no fluye descontrolado solo respeta el compás del ansiado ritual. ¿Será contradicción o contrasentido a contramano por contratiempo a contrarreloj? (Este último interrogante absurdo no va, debería tacharlo, pero sucede que este blog no desanda sus palabras así que solo me resta implorar que no lean lo que no quise escribir!; quizás esas contras sean interrogantes que contradicen contraindicaciones!!)

miércoles, 15 de octubre de 2008

rompió el dique justo conmigo, pobre loco !

Nunca solía confesarme estas cosas, pero evidentemente la cuestión lo superaba; retraido, muy medido en sus palabras esta vez rompió el silencio superando los límites de su paciencia. De tan tonta que resultaba la situación, el tipo no sabía cómo resolver y dar por concluido el tema sin ser grosero. Por momentos se sentía ridículo procurando dar solución a un problema que no existía como tal. Cómo arribar a un desenlace maduro frente a un cúmulo de estupideces carentes de sentido surgidas de la mente desocupada de alguien con quien nunca había dado más trato que un intercambio de palabras, ni siquiera orales sino escritas. Y entonces ensayó una respuesta, tomándose de palabras de otro, porque las suyas parecían carecer de solvencia. Así fue que transcribió un par de estrofas de una canción y como seguramente ignoraba su ritmo, prefirió servirse de las herramientas que da la tecnología y subió el vídeo que a continuación se puede ver y que trata de pintar de cuerpo entero alguna respuesta a su delirio.

Yo no quise lastimarte,

solamente te dije que no,

no estarás acostumbrada

a sentirte rechazada

ok, perdón fue sin querer.

Yo no quise caminarte,

y llegó el momento de correr,

hay que salvar el alma,

pero con calma vas a poder.

le apunto a una y le pego a cualquiera
será posible que cuando avanzo, retrocedo ?
probablemente deba retroceder para avanzar !

miércoles, 8 de octubre de 2008

Kippur yon / Perdón del día

Como aquel avaro del mercado, retaceé los trozos de los mejores sueños y los oculté de mí en lo más íntimo del corazón: ese lugar al que no accedo tan fácilmente –diría- bisiestamente. Para no tentarme me predispuse a dormir contra la voluntad acérrima de mis desvelos que pugnaban torpes por ganar el mejor lugar, la mejor ubicación en mi estado de ansiedad partida. Tras penosas vueltas y grotescos revuelcos remonté imaginariamente la noche pero dormí inquieto. Dormí inquieto. E intentando explicar lo absurdo ensayé ser víctima pero no fui convincente ni siquiera conmigo, así: no fue solo ese azul oscuro obligado que solía matarme día a día, señalado por la obviedad que marca el sino de mal agüero excepto por la anunciación del ángel negro que pregona la muerte diaria del lucero tiñiendo de falso rojo el paño. Y volví a dormir inquieto; destellos amarillos, dorados pintaron mi letargo forzoso. Por más que juré a quien sabe quién y por cuánto, tanto: nada. Y las horas -antes secuenciales- perdieron su orden e ignoraron mi plegaria suicida. No logré unir esos vestigios de oniro como aquel avaro; entonces remonté los fragmentos y seguí buscando. Muchos de mis sueños llegaron a destinos inconclusos, inseguros de llevar una vida ajustada como las demás. Entonces desperté obsesionado por blandir el mástil de la desesperanza y mantenerla en alto hasta la agonía del viernes cuando impertinente, prepotente renació el optimismo. A eso me avoqué con la misma amargura inexistente y a veces robada a otros; desesperado buscando el llanto distante, solo y destellante como aquel arbusto navideño que aún subsiste a la vera del camino a El Colorado como hace -por lo menos- tres años.
Lamento reconocer que en mi afán por sostener una actitud doliente me esforcé cuanto pude por caer en la desdicha, en la desesperanza que motiva el vacìo, pero brevemente fui feliz. Otra vez será.

Non accontentarti di sopravvivere, devi pretendere di vivere in un mondo migliore, non soltanto sognarlo!