Una isla perdida en mi imaginación.
Un pueblo construido en mi mente a partir de un par de fotos, varias anécdotas tontas, historias repetidas con distintos finales, un carretino, la briscola, los pimientos y tomates al sol, el olor profundo al cuero y tintas de zapatos que emana del taller.
Una historia de un chico que casi se mete en un seminario camino a ser cura. El mismo que con catorce dejo una bici y un amor, se subió a un tren de posguerra y a un barco de emigrantes. Ese que llego con su mama y su hermanita a un lejano país buscando a su papa siempre lejano como ese mismo país. Otra lengua, mucho verde, mas de mucho. Muchas cosas te pasamos. Hoy hubieras cumplido setanta anni, Luigino.
Un pueblo construido en mi mente a partir de un par de fotos, varias anécdotas tontas, historias repetidas con distintos finales, un carretino, la briscola, los pimientos y tomates al sol, el olor profundo al cuero y tintas de zapatos que emana del taller.
Una historia de un chico que casi se mete en un seminario camino a ser cura. El mismo que con catorce dejo una bici y un amor, se subió a un tren de posguerra y a un barco de emigrantes. Ese que llego con su mama y su hermanita a un lejano país buscando a su papa siempre lejano como ese mismo país. Otra lengua, mucho verde, mas de mucho. Muchas cosas te pasamos. Hoy hubieras cumplido setanta anni, Luigino.